"Estamos intentando reciclar, tener uso y consumo responsable, trabajo decente y crecimiento económico"
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| La entrevistada Daniela Aguilera luce sus creaciones |
Entrevista a Daniela Aguilera, propietaria de la empresa Calib, que utiliza de manera creativa la técnica de Upcycling en el diseño y la fabricación de sus prendas.
1. Sabemos que Calib es una empresa de triple impacto, social, económico y ambiental, ¿cuáles han sido los impactos positivos más destacados que trajo Calib?
R.- Estamos trabajando con 3 de los 17 objetivos sostenibles del Programa las Naciones Unidas, el objetivo número 8, 12 y 13. Respecto al objetivo No. 8: Trabajo Decente y Crecimiento Económico, empecé a costurar hace 3 años para otra marca, allí pude ver que trabajaban buenas costureras pero yo tenía otra visión de hacer algo nuevo y así inicie la marca Calib con un grupo de costureras a las cuales se les valora económicamente su mano de obra, se les enseña nuevas técnicas de costura, se les incentiva a crecer y hacer cosas nuevas e innovar, le dimos una condición estable de trabajo y desde ahí estamos creciendo en lo económico tanto la marca como las señoras y jóvenes costureras, trabajando y aprendiendo cada vez más.
También trabajamos con el objetivo No. 12: Producción y Consumo Responsable, reduciendo la huella ecológica mediante un cambio en los medios de producción y consumos de bienes. En esta parte es la que aplicamos el Upcycling como forma de disminuir la contaminación a la hora de fabricar prendas. La industria de la moda es la segunda industria más contaminante, esto lo he podido observar con la moda rápida, que a la hora de hacer más prendas para marcas como Forever 21 o Sara que les pagaban sueldos realmente míseros y eran explotadas, lo mismo estaban haciendo en talleres de costura por la ciudadela, por lo me propuse que esto no suceda en la comunidad del Torno, que la gente no se aproveche de sus bajos precios entonces dijimos entre todas vamos a crecer, entre todas nos vamos a poner un límite de precio y vamos a hacer que no se aprovechen porque ya lo estaban haciendo otras empresas que venían a querer imponer sus precios, en zona hay poco trabajo, sabemos que es necesario pero tampoco significa que lo tengan que hacer por poco dinero.
Asimismo trabajamos con el objetivo No. 13: Acción por el Clima, estamos ayudando a reducir los gases efecto invernadero que despiden los textiles al descomponerse, otra investigación que realice en la universidad es que en Santa Cruz y Bolivia no se recicla los textiles los cuales al final terminan en la basura.
A la hora de costurar una prenda se botan bastantes los retrasos textiles, por lo cual busque la forma de como poder reciclarlos, las colchonerías y tapicerías compran retazos de tela de algodón como material aislante, pero la mayoría de las telas ya no vienen 100% algodón por lo cual no podíamos vendérselos, entonces lo que hacemos en Calib es traer esos retazos textiles y convertirlos en broche o darle otros usos como hacer apliques para una blusa, por ejemplo una blusa que recién saque a la venta utilizamos los retazos textiles para usarlos en letras que hice “Full Raye” y eso también estamos intentando hacer con Calib poder reciclar tantos retazos de textiles como prendas en desuso, tener un uso y consumo responsable, un trabajo decente y un crecimiento económico.
2. La industria textil de fast fashion es muy negativa para el medio ambiente, ¿cuáles crees que son algunas de esas consecuencias negativas que Calib logra evitar? ¿Nos puedes contar del proceso de las prendas de Calib?
R.- Lo que tratamos de evitar sería tanto la contaminación del agua cuando se tiñen las prendas, por ejemplo los jeans, antes de que se empiecen a teñir los jeans se botan demasiado cuando no sale como debería. Nosotras compramos a un precio y evitamos que estos jeans contaminen el agua; estas personas mayormente no reciclan sus aguas o no tienen buen tratamiento de aguas y al final terminan en el suelo un riachuelo o vertederos.
Estamos en un proyecto de adquirir los retazos que se botan de los talleres. Al principio cuando yo inicie y estaba recién costurando, veía que habían un montón de retacitos textiles. Y yo decía que de esto se puede hacer una moña, una vinchita o algo y lo que me decían era de que no había tiempo para eso, “no vamos a invertir tiempo, material y dinero en hacer esas cosas”, “pongámonos a hacer blusas, faldas” y veía que era un montón que se botaba de 20 hasta 150 kilos de retazos semanales y esto se iba totalmente a la basura. Había un cuarto que esperaban a que se llenara de bolsas de retazos y recién iban a botar; me daba rabia ser parte de esta empresa que le valía el medio ambiente y dije, “Hasta aquí no más! Yo voy a seguir con algo que a mí no me duela”.
Como hago estas prendas? Mi estilo es más juvenil, fresco, mostrador e intento basarme en tendencias que están actuales. Se diría que es un poco contradictorio hacer lo que yo hago con Slow Fashion y lo que se hace con Fast Fashion, porque Fast Fashion es sacar lo que está en tendencia. Hice una investigación sobre qué es lo que más había de Upcycling y era lo vintage, y dije: “Si me voy a lo vintage, voy a hacer otra marca más vintage que no va a tener algo nuevo”. Algo fresco que pueda ofrecer a las jovencitas es algo que a mí me gusta. Así que vi la forma de hacer Upclycling pero no de forma vintage ocupando tendencias que podrían durar más tiempo y son esas prendas las que yo las hago. Veo los materiales que tengo y chequeo que prenda puede salir una camisa, una falda larga o un vestidito que ya esté más de moda dependiendo entre los 10 que siempre tengo. De una camisita con gargantilla veo que una camisa puedo hacer esto. Hago un patrón de la prenda y llevo donde las costureras, donde ellas hacen toda la magia. Con los retazos textiles, lo que hago es ver que detalles más le puedo incorporar o incluir en la prenda. En el caso de las últimas prendas que saqué vi que con unos pedazos de jean que tenía los bordé, los retazos textiles son para hacer detalles de la blusita y las prendas en desuso para hacer blusitas y ropa.
3. ¿Cómo surgió la idea para la creación de esta empresa? ¿Cómo se adaptó la cultura cruceña a la idea del Upcycling?
La idea nació en el momento que vi tantos retazos en la empresa en la que trabajé. Me cuestioné si esto ocurría en todos los talleres. Decidí investigar y me fui a la feria barrio lindo ya que ahí había bastantes confeccionistas que realizan sus prendas y ellos mismos las venden, fui a la zona “Made in Bolivia” y pregunté a los comerciantes si tenían retazos y qué hacían con estos, qué les parecería una empresa que recoja esos pedazos. Muchos tenían más de 50 kilos y deseaban deshacerse de eso y les gustaba la idea de que alguien se los lleve y puedan ganar un porcentaje de dinero por esto. Entonces hice negocio y les compré sus retazos.
Ahora tengo planes de crear Calib hombres, Calib para hogar (almohadas, etc), pero en un inicio yo no tenía la intención de crear una marca, solo quería hacer vender un producto y ya. Cuando un docente me dijo que esto tenía potencial para ser una marca, lo presenté en la feria de emprendimientos para promocionarlo. La marca ya va a cumplir un año.
Hablando de la cultura cruceña. Amo papingo maminga, alma y dije yo quiero transmitir eso fusionar lo oriental con occidental, porque tengo familia por ambos lados. Ya tengo proyectos de prendas con aguayos, chalinas, otras prendas y así mostrar a Bolivia en mis prendas.
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| Atuendo con la técnica del Upcycling |
4. Desde tu experiencia y teniendo en cuenta algunas de las iniciativas que han tenido varias marcas referentes en el rubro de la moda, después de la pandemia, ¿cuáles crees que sean algunos cambios que se vienen en la industria de la moda?
Creo que ahora no va a ser solamente el barbijo. Por ejemplo, el barbijo ya no va a ser solamente un instrumento para que el virus no pueda contagiarte. Ahora creo que también varias marcas de aquí - tanto como de Santa Cruz como de otras partes del mundo - están sacando barbijos más artísticos. Entonces creo que el barbijo va a ser otro complemento más para la moda o la ropa.
También creo que, por una parte, el Covid-19 ha hecho que nuestra forma de comprar sea - no voy a decir sea un cambio brusco - pero en sí la gente se interesó más en comprar cosas de artículo personal, comida, y más para el hogar que ropa. Eso también creo que todos lo han sentido, no solamente Calib, sino todas las marcas. Entre ellos han intento hacer poles, ofertas o promociones para que se pueda mover esta industria de la moda. Yo creo que el Covid-19 (…) fue un golpe para todos y para todas las industrias. Especialmente las que no son de comida, ni farmacéuticas, ni nada de eso.
Y no quiero decir que es incierto porque un poco al menos ya nos está despejando con este pequeño movimiento que se está generando y hay personas que ya quieren comprarse una blusita. Antes no se veía eso. Antes ¿quién quería comprarse una blusita aquí? (…) Entonces creo que sí afectó en el comportamiento de compras. Al principio de lo que fue este Covid-19 o esta pandemia, lo que ha hecho, es que veamos lo que es más importante que debemos comprar. Y ahora que se está flexibilizando, quizás la gente no va a comprar como antes, y quizás solamente va a comprar lo que realmente necesita. Si no necesita tres blusas no las va a comprar. Va a comprar solamente una. Y va a escoger. Y también lo que veo que están haciendo las marcas es bajarle el precio.
Pero aun creo que hay oportunidades. Hay nichos de mercado en el cual uno puede creativamente entrar, pero no creo que sea para todas las marcas. Por ejemplo, hay uno al que a mí me habría encantado entrar, que sería el de vender ropa para que las personas estén en sus casas, que no quieren estar todo el día en pijama y que tampoco quieren estar en ropa de oficina. Que quieren verse bien pero tampoco quieren gastar mucho y tampoco quieren algo “wow”.
Entonces la respuesta a ¿qué es lo que quieren?: yo creo que quieren poleritas casuales para estar en sus casas. Yo no tengo poleritas, pero me encantaría hacerlas. Pero estoy tratando de ver cómo puedo no golpear al medio ambiente y hacerlo de una forma sostenible. Eso estamos viendo, cómo podemos logarlo. Y no sé si mis prendas son para gente que van a estar tranquila en casa. Quizás lo mío es para algún cumpleañitos, alguna quintita o para que salgan. Pero como te digo: creo que hay oportunidad, pero quizás no para todas las marcas.
5. ¿Calib a raíz de la pandemia de covid-19 sacó algún nuevo producto para la venta relacionado al tema? ¿Calib pudo continuar con ventas en esta cuarentena?
Mis prendas son más para salir, y no como para poder usarlas en casa, eso significa que la gente no ha estado viendo mis prendas como para poder comprarlas. En estos tiempos de cuarentena sí estuvieron preguntando por ciertas blusas, abrigos, etc. Pero no por las demás prendas que tengo disponibles, ya que como mencionaba anteriormente, son como para salir y en estos tiempos no da. Pero si he estado sacando una colección que es más artesanal, que he realizado con mi hermana, que se basa especialmente en bordados, que se llama “reencuentro” también saqué una chaqueta jean, que tiene un ojo bordado en la parte de atrás, una camisa pintada a mano, que en la parte de atrás dice “biabor”, esta prenda la estoy sacando, por el tema de que mis amigas, clientas y gente que trabaja conmigo no nos podemos ver, así que es como un tributo a ellas y a todas las personas que me estuvieron ayudando y apoyando desde el inicio.
Hay nichos de mercado en el cual uno puede creativamente entrar, pero no creo que sea para todas las marcas. Por ejemplo, hay uno al que a mí me habría encantado entrar, que sería el de vender ropa para que las personas estén en sus casas, que no quieren estar todo el día en pijama y que tampoco quieren estar en ropa de oficina.



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