![]() |
| Animales silvestres en las calles, el efecto inesperado |
Por Camila Blajos Razuk
Malena Capra, presidente de la Asociación Multidisciplinaria de Consultores Ambientales A.M.C.A., ha dado una presentación el sábado 16 de mayo en la que habló de el efecto del Covid-19 en la flora y la fauna y la importancia de su conservación.
Está claro que el virus ha traído consecuencias negativas y positivas respecto al medio ambiente. Por la poca actividad humana, se escuchan noticias buenas acerca de la disminución de la contaminación climática y también se ve el efecto positivo que tiene en la naturaleza, ya que cada vez es menos raro ver un capiguara por la ciudad de Santa Cruz, un Puma por la ciudad de Santiago, o algún otro mamífero, animal acuático o ave en otras ciudades en las que era inusual verlos. Pero, a pesar de que esto pareciera ser positivo, lo cierto es que, una vez acabada la cuarentena, estos animales que han aparecido en zonas urbanas o semiurbanas regresarán a las zonas rurales donde se encuentren protegidos.
Otro efecto positivo es que, a pesar de que ha habido casos de Coronavirus en mascotas, muchos animales domésticos, como gatos y perros, han sido adoptados durante la cuarentena para brindar compañía a quienes lo necesitan. Pero a la vez, otras mascotas han sido abandonadas por falta de recursos para alimentarlos y, los gatos y sobre todo los perros callejeros están encontrando dificultades para encontrar alimentos.
No solo ha habido casos de Coronavirus en animales domésticos. En el zoológico de Nueva York, un felino grande también ha sido contagiado. Pero, por suerte, el efecto del virus en animales es mucho menor y estos muestran una resistencia mayor ante el virus.
Pero los animales sufren riesgos mucho mayores que ser contagiados. Los animales en cautiverio, como en los zoológicos, se ven afectados negativamente ya que las personas que trabajan para alimentarlos y ocuparse de ellos ya no los visitan tan frecuentemente, ya que la cuarentena lo impide. Esto ha llevado a falta de recursos o hasta colapsos de zoológicos.
Pero fuera de la fauna, la flora también está sufriendo efectos negativos. Por falta de control y de guardabosques, algunas actividades ilegales no descansan. Ha habido muchos incendios provocados en bosques, la minería ilegal ha aumentado y el narcotráfico tampoco ha descansado. Todo esto lleva por consecuencia que muchos indígenas pierdan sus hogares que eran áreas protegidas.
Todos estos efectos negativos nos hacen pensar más sobre por qué este virus apareció ahora y cómo nos ha infectado. Lo que se sabe es que el virus es zoonótico, lo que quiere decir que proviene de un animal. La mayoría de las enfermedades conocidas hoy, como también el dengue, el zika, varias gripes y más, provienen de animales. Para ser más exactos, el 60% de las enfermedades son zoonóticas, y el 70% de estas provienen de animales silvestres. Por lo tanto, sabemos que todo empezó cuando un animal contagió a un humano y este a otros. Pero lo que no se sabe exactamente es dónde se contagió este humano de un animal, que probablemente haya sido uno silvestre, para ser más específicos, probablemente un murciélago.
Hay dos teorías que pueden contestar a esta pregunta. La primera es que el contagio sucedió en un “wet market” (mercado húmedo) en Wuhan, que, como dice la palabra “húmedo”, es un mercado donde se venden animales muertos o recién matados in situ. En China este tipo de mercados no son inusuales, y tampoco lo es la venta de animales silvestres en ellos.
La segunda teoría es que el contagio sucedió en un laboratorio en el cual se experimentaba con animales silvestres. Tampoco es inusual la experimentación con animales silvestres, pero hay que ser sumamente cuidadoso, ya que se sabe que estos pueden trasmitir diferentes enfermedades. Si en este caso el contagio realmente sucedió en un laboratorio, está claro que las medidas de seguridad no eran suficientemente altas.
Sin importar qué teoría es la acertada, podemos estar de acuerdo en que estamos presionando mucho a la naturaleza. Es muy importante que tengamos responsabilidad sobre las medidas de conservación de la fauna y flora. Hay que tener una visión global sobre el tráfico de especies y, si se experimenta con animales silvestres, las medidas de seguridad deben ser especialmente altas. Quizás la solución es dejar de experimentar con animales en general y aceptar que los animales no están en la tierra para que abusemos de ellos solo porque no tienen el poder suficiente de defenderse.
Lamentablemente, esta crisis pandémica crea una crisis económica. Esto lleva a que el presupuesto para la protección de áreas naturales vaya a disminuir, para así intentar rescatar a la economía. Los gobernantes deben encontrar un balance entre la economía y la protección del medio ambiente. Para ello, nosotros como ciudadanos también tenemos que aportar en lo que podamos.
A la vez, otras mascotas han sido abandonadas por falta de recursos para alimentarlos y, los gatos y sobre todo los perros callejeros están encontrando dificultades para encontrar alimentos

Muy cierto. Varios refugios urbanos de animales domésticos están en estado de emergencia apenas manteniéndose a flote, muchos otros ya han cerrado por no poder abastecerse. Además varias noticias hemos visto ya en esta cuarentena de casas solas con perros guardianes abandonados, sin recibir comida ni agua, subsistiendo solo de la compasión de algunos vecinos. Muy triste.
ResponderEliminar